La higiene bucal diaria y las limpiezas profesionales son clave para prevenir caries, sarro y enfermedades de las encías.
Mantener una buena higiene oral es fundamental para prevenir enfermedades bucodentales y garantizar la salud de dientes y encías a largo plazo.
En nuestra clínica queremos ofrecerte consejos útiles, claros y personalizados, adaptados a tus necesidades.
Las bacterias presentes en la boca forman una película pegajosa llamada placa bacteriana. Si no se elimina adecuadamente, puede derivar en:
El sarro, una vez endurecido, puede provocar inflamación, sangrado, infecciones y, en fases más avanzadas, pérdida dental.
Aunque mantengas una buena higiene en casa, es recomendable realizar una limpieza profesional una vez al año. Esto permite:
Un cepillo mal cuidado puede convertirse en un foco de bacterias, virus y hongos. Para mantenerlo en condiciones óptimas:
Cómo guardarlo correctamente:
Una buena rutina diaria, combinada con revisiones periódicas, es la fórmula más efectiva para mantener una sonrisa sana y duradera.
En nuestra clínica te ayudamos a cuidar tu salud bucodental con un enfoque preventivo, cercano y personalizado.

Revelador de Placa Bacteriana
Para optimizar la higiene bucal, puedes usar eritrosina, un producto que revela la placa bacteriana. El procedimiento es simple:
Este método permite detectar las zonas que suelen quedar sin limpiar y perfeccionar el cepillado diario.

Gingivitis
Las bacterias pueden acumularse en el surco gingival, el espacio entre la encía y el diente. Si no se eliminan correctamente, pueden provocar inflamación, sangrado e incluso enfermedades periodontales.
La mejor manera de mantener limpio el surco gingival es utilizar un cepillo ULTRASUAVE. Sus fibras finas penetran delicadamente en el surco sin dañar el tejido, permitiendo una limpieza precisa sin causar irritación.
Técnica recomendada:
Esta técnica protege las encías y permite acceder a una de las zonas más delicadas y olvidadas en la rutina de higiene diaria.

Tratamiento Periodontal
Cuando se forma sarro en los dientes, el cepillado deja de actuar sobre la superficie dental y comienza a deslizarse sobre una capa dura y porosa llena de bacterias. Estas bacterias permanecen activas y continúan dañando los tejidos que sostienen el diente.
No siempre. Puede observarse sobre la superficie de los dientes, pero también puede acumularse de forma silenciosa bajo las encías.
Cuando esto ocurre, favorece:
El sarro no puede eliminarse con el cepillado habitual. Es necesario realizar una limpieza profesional con aparatología específica, que permite:
La eliminación del sarro es esencial para prevenir complicaciones mayores, como:
Si no se trata a tiempo, esta situación puede derivar en la pérdida dental irreversible.
Solicita un chequeo y da el primer paso hacia una sonrisa más saludable y brillante.