Después de una cirugía oral, sigue estas recomendaciones clave para aliviar molestias, prevenir infecciones y asegurar una recuperación exitosa.
Después de una cirugía oral, seguir unas pautas básicas es fundamental para favorecer una buena cicatrización y evitar complicaciones como infecciones o sangrados.
Aplica frío local con pausas de 10 minutos para reducir la inflamación.
Evita escupir o enjuagarte durante las primeras 24 horas para proteger el coágulo.
No realices ejercicio físico intenso durante al menos 48 horas.
Sigue una alimentación blanda y fría, evitando alimentos calientes o duros que puedan irritar la zona.
No cepilles directamente sobre la herida. Si tienes puntos de sutura, utiliza un cepillo postquirúrgico.
Si usas prótesis, asegúrate de que no ejerzan presión sobre la herida.
La retirada de los puntos suele realizarse a los 10 días, dependiendo de la evolución.
Aplica clorhexidina en gel en la zona intervenida varias veces al día para prevenir infecciones.
Toma la medicación prescrita (antibióticos o antiinflamatorios) según las indicaciones del especialista.
El uso de ácido hialurónico en gel o colutorio puede favorecer la regeneración y acelerar la cicatrización.
Evita el tabaco, ya que dificulta la cicatrización y puede provocar complicaciones.
Controla la salud de tus encías. La presencia de infecciones activas puede retrasar la recuperación.
Sigue el calendario de revisiones y limpiezas. Son fundamentales para garantizar el éxito del tratamiento a medio y largo plazo.
Si aparecen síntomas como sangrado abundante, secreción, fiebre o molestias inusuales, ponte en contacto con nosotros lo antes posible.
Estamos aquí para ayudarte en cada paso del proceso de recuperación.
Solicita un chequeo y da el primer paso hacia una sonrisa más saludable y brillante.