Después de una endodoncia, sigue estas recomendaciones clave para aliviar molestias, cuidar tu diente y asegurar una recuperación completa.
Tras una endodoncia, es normal experimentar ciertas molestias temporales. Para asegurar una buena recuperación y evitar complicaciones, te recomendamos seguir estas indicaciones.
Es habitual sentir un dolor leve o moderado durante los primeros dos o tres días. Estas molestias suelen deberse a la irritación o inflamación de los tejidos tratados.
Si el dolor persiste, o aparecen fiebre, pus o inflamación importante, podría tratarse de una infección activa. En ese caso, es importante avisarnos para valorar la necesidad de iniciar tratamiento con antibióticos o corticoides.
También puede aparecer sensibilidad residual. Aunque el nervio se haya retirado, los tejidos que rodean el diente (como el ligamento periodontal) pueden inflamarse. Esta situación se conoce como periodontitis periapical aguda y puede causar molestias al masticar o al presionar el diente.
Evita masticar con el diente tratado hasta que se haya colocado la restauración definitiva. Comer por el lado contrario reducirá molestias y protegerá el empaste provisional.
Mantén una higiene bucal rigurosa, cepillándote con normalidad para prevenir la acumulación de bacterias.
No olvides sustituir el empaste provisional lo antes posible por uno definitivo. Este paso es esencial para sellar correctamente el diente y evitar filtraciones bacterianas.
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Un seguimiento adecuado garantiza el éxito del tratamiento y la conservación de la pieza dental a largo plazo.
Solicita un chequeo y da el primer paso hacia una sonrisa más saludable y brillante.